Cuba

Una identità in movimento

La herencia asiática

Iris Hernández Rodríguez



"A ese no lo salva ni el médico chino", referimos los cubanos ante un problema casi sin solución. Esta constituye una de las frases más elocuentes del gracejo popular. Pero, también celebra la sabiduría acumulada por las culturas asiáticas.

Durante unos cinco mil años, los pueblos orientales han apelado a la naturaleza de la vida y del cuerpo para aliviar sus males. También para garantizar la salud de la mente y alimentarse. Sin embargo, la llamada civilización occidental restó importancia a esta cultura. Desde hace algún tiempo, se ha vuelto la mirada hacia aquellos países en busca de respuesta al origen de diversos fenómenos.

Uno de los mayores aciertos de la milenaria cultura se encuentra en la afirmación de que, las enfermedades y los problemas fisiológicos, no se originan por disposición y capricho de los dioses. Para los chinos, por ejemplo, algunas de sus teorías se sustentan en que la energía mueve tanto al Universo como a los humanos. La salud y la enfermedad dependerán, por tanto, del equilibrio energético del cuerpo.

Todos estos conceptos encuentran basamento en la existencia del Yin y el Yang, con su serie de categorías opuestas. Esta teoría plantea una suerte de lucha de contrarios. De ese modo, todo en el mundo se clasifica en uno o en otro lado opuesto: el sol y la luna; arriba y abajo; cielo y tierra, o invierno y verano. Así se refieren además a las partes del cuerpo, sus funciones y patologías.

Este principio refuerza el criterio de que a veces para tratar un padecimiento solo hace falta activar algún mecanismo o recurso biológico de nuestro organismo.

Entre nosotros muchas veces no se conocen los conceptos científicos que mueven la Medicina Natural y Tradicional. Pero, casi todos sentimos una fe indiscutible en ella. La terapéutica oriental define a la enfermedad como un desequilibrio del organismo. Sus técnicas permiten corregirlo. Un sinnúmero de métodos de tratamiento y curación de dolencias se amparan en estas prácticas ancestrales. Algunas son de uso común y otras casi inexploradas.

Después de largo tiempo sin prestar atención a estas prácticas patentadas por su efectividad, el mundo occidental reparó en ellas el siglo pasado. Los inmigrantes chinos contribuyeron significativamente en el auge de los métodos naturales y tradicionales en Cuba. La inclusión en nuestro país encuentra referencias desde la aplicación de la acupuntura en los hospitales de campaña mambises.

En determinada etapa reciente también cobró relevancia la aplicación de la acupuntura como anestésico para las extracciones dentales. Y la hipnosis se empleó como anestesia en las operaciones quirúrgicas. Los métodos naturales hoy en día ayudan a complementar las limitaciones de los tratamientos terapéuticos convencionales. No se trata de desplazar a uno por el otro.

La meta máxima del sistema de salud pública de prevenir las enfermedades encuentra un apoyo en la Medicina Natural y Tradicional. Desde hace algún tiempo comenzó a formarse el personal capacitado para aplicarla. Ya Las Tunas cuenta con su primer médico especializado en terapéuticas de origen asiático.

El Centro Provincial para el desarrollo de la Medicina Natural y Tradicional surge en Las Tunas en 1994 como un tratamiento alternativo. Este contexto de difíciles condiciones económicas no limitó la rápida consolidación del servicio. Hasta allí llegaron pacientes de las provincias cercanas. Y, cada año, suman miles los tuneros que buscan en la cultura asiática alivio para sus males del cuerpo.

La institución tunera seguidora estas terapéuticas, dispone actualmente de un área para la aplicación de los fangos minero medicinales; y otra destinada a la acupuntura y técnicas afines, como los masajes. Estas terapias no excluyen la importancia de la psiquis en estos procesos. Los especialistas prefieren ver el cuerpo como un todo, donde interviene también la voluntad del individuo. La acupuntura constituye uno de los métodos más socorridos por los pacientes, principalmente para aliviar los dolores.

Este tratamiento se realiza con agujas muy finas y estériles. Su principio se basa en desbloquear, activar, restablecer o estimular la normal circulación energética, según las necesidades de cada paciente. Cada uno recibirá el número de agujas, de acuerdo con los puntos determinados por los especialistas.

La Medicina Natural y Tradicional cuenta con miles de seguidores en el mundo. Sus principios insisten en buscar las causas de las enfermedades y evitar que resurjan. Más allá de las prácticas terapéuticas, muchas personas adoptan la cultura asiática como un estilo para comer, cultivar el espíritu y vivir. La Medicina Natural y Tradicional no constituye una moda.

Sus técnicas complementan los tratamientos convencionales. Al final, recuérdese la bien ganada fama del médico chino.


Fuente: http://www.tiempo21.islagrande.cu/Lectura/La%20herencia%20asiática.htm


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